Por qué debo Calibrar

El tener un instrumento calibrado no significa que este funciona “bien”. Significa solamente que la diferencia entre lo que el instrumento indica y “lo que debiera indicar” es conocida.
Por lo tanto en principio es posible trabajar con un instrumento que presente grandes errores, y corregir las indicaciones de acuerdo a lo establecido en el certificado de calibración.
Por el contrario, incluso si un instrumento es “confiable” (por ejemplo, porque está nuevo, o porque el fabricante inspira confianza), pero no ha sido calibrado, el usuario no puede estar seguro que sus indicaciones son correctas.
Por supuesto, puede ocurrir que para un instrumento “muy confiable” las correcciones sean cero. Pero esto se sabe sólo si el instrumento ha sido calibrado.
La calibración debe efectuarse periódicamente a intervalos que debe definir el cliente de acuerdo a la frecuencia y tipo de utilización del instrumento. En tales condiciones, se dice que éste es (o está) “trazable”.